Antes de nada, deja que te expliquemos, por si no lo sabes, qué diferencia hay entre una persona emprendedora y una intraemprendedora.
La persona emprendedora empieza su actividad empresarial propia desde cero, en muchas ocasiones sin recursos.
La persona intraemprendedora entra a formar parte de una estructura empresarial ya iniciada y/o impulsada por otra persona. Aporta su valor con nuevas ideas, nuevos enfoques, nuevos proyectos, etc. incorporándose a la persona o equipo promotor.
El cuestionario te pondrá en contexto y descubrirás las actitudes que acompañan a la persona emprendedora.
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RESULTADO
Si la mayoría de las respuestas son “Sí”, indica que tienes una predisposición favorable hacia el emprendimiento o intraemprendimiento. Posees muchas de las características esenciales para el éxito en estas áreas.
Si la mayoría de las respuestas son “No”, no obstante, no significa que el emprendimiento no sea para ti. Si has contestado SI a la primera pregunta, aunque el resto de las respuestas sean NO, puedes llegar a ser una persona emprendedora o intraemprendedora con una metodología de acompañamiento adecuada para ti. Además, puede ser útil focalizarte en desarrollar habilidades específicas o buscar apoyo y formación en áreas donde sientas que hay lagunas.
TE RECOMENDAMOS
Busca personas mentoras que tengan experiencia en emprendimiento. Te ofrecerán guía, consejos y una perspectiva invaluable.
Considera cursos o talleres que fortalezcan tus habilidades emprendedoras, especialmente en áreas donde sientas debilidades.
Asegúrate de buscar y comunicarte con una red de apoyo, su respaldo será fundamental.
El camino emprendedor suele ser estresante. Es necesario contar con apoyo psicológico o terapéutico (a la vez) para afrontar el camino con éxito.
Si no tienes familiarización con la gestión financiera, es esencial adquirir habilidades en este ámbito, ya sea mediante cursos, o con una persona mentora experta que te acompañe.
Recuerda que ser una persona emprendedora o intraemprendedora no es pensar que ya se ha nacido para serlo. Se trata de tener muy trabajadas las actitudes emprendedoras, así como de aprendizaje continuo, adaptación y crecimiento. Tu disposición para aprender y adaptarte será crucial en este viaje.